Los lectores entusiastas de los libros bien hechos estamos de enhorabuena. La editorial Impedimenta no ha podido regalarnos un mejor principio de temporada invernal, a la vista de sus dos novedades de enero. Mientras esperamos ansiosos la continuación de las aventuras de la hija de Robert Poste, que llevará por título Flora Poste y los artistas (a la venta el 21 de febrero próximo) y que promete ser igual de divertida e irreverente que su antecesora (una de las más gratas sorpresas editoriales del año 2010 y con unas ventas realmente espectaculares), nos deleitamos con Las señoritas de escasos medios, de Muriel Spark (que tendrá su entrada en esta amena biblioteca próximamente) y, especialmente, con el libro elegido para este post: Diccionario de Literatura para Esnobs y (sobre todo) para los que no lo son, de Fabrice Gaignault.
En estos tiempos que corren, una época complicada desde la perspectiva editorial con el debate de fondo entre libro electrónico y libro tradicional, esta bibliotecaria no puede dejar de pensar que obras como este Diccionario no tienen competencia alguna en el mundo digital. Este libro es una auténtica joya y puede afirmar, sin temor a equivocarse, que las personas que aman los libros querrán tenerlo entre sus manos, no en una pantalla impersonal, fría y distante.
El Diccionario de Literatura para Esnobs inaugura una nueva colección de Impedimenta: La Biblioteca del Pájaro Dodo (cuya historia se explica en la solapa de contracubierta, acompañada de un delicado dibujo). El libro está encuadernado en cartoné (el color de la tapa dura es un rojo fresa realmente precioso), lleva una sobrecubierta de vivos colores, está impreso en un papel sensacional y hecho en su conjunto a dos tintas, negra y roja (algo inusual a día de hoy, cuando la mayoría de editoriales optan por elaborar los libros de la manera más económica, es decir: con papel malo y fresado). La maquetación ha corrido a cargo de Cristina Martínez (todo un detalle por parte del editor ponerla en los créditos, costumbre muy poco habitual) y es un prodigio de mimo y cuidado: elegante y clara tipografía, la sorpresa de la página rojo fresa en algunas pares, las plecas y las cortesías son sólo algunos elementos que merecen destacarse.
Además de todo lo señalado (suficiente para que cualquier buen lector vaya corriendo a adquirir un ejemplar de la obra), hay que añadir que el Diccionario está magníficamente ilustrado por Sara Morante. Sus treinta y dos dibujos de escritores malditos son, sencillamente, deliciosos. Ya en la cubierta varios personajes, absolutamente reconocibles, nos invitan a abrir el libro, entre ellos, Virginia Woolf, Andy Warhol, los Bowles y Sylvia Plath.
Si el continente de esta obra es ejemplar (de acuerdo con la primera acepción del término en el DRAE: «Que da buen ejemplo y, como tal, es digno de ser propuesto como modelo»), el contenido no lo es menos. Fabrice Gaignault, escritor y periodista francés, ha elaborado un listado de esnobs verdaderamente jugoso, un catálogo de malditos que abarca desde el grupo de Bloomsbury a los realistas del Club de los Bigotes Largos, pasando por los escritores de cuello vuelto o los pertenecientes a la generación Beat. Intercalados en la nómina de autores, también aparecen desde conceptos y ciudades a obras y mansiones que se pueden considerar igualmente esnobs y curiosos listados que cualquier lector debe tener en cuenta (por ejemplo, los diez libros más odiados por los esnobs literarios).
Esta bibliotecaria no ha podido evitar buscar en el Diccionario a los más sublimes esnobs ingleses —Edith Sitwell y sus hermanos, las Mitford, los Bloomsbury en pleno, Lytton Strachey, etcétera— y ahí están todos los que lo son (no se pierdan la entrada 'Damas inglesas').
La editorial Impedimenta vuelve a ofrecernos una lectura imprescindible (tanto si se es esnob como si no se es) y «el jefe de todo esto», Enrique Redel, de nuevo nos devuelve la confianza en creer que «otros libros son posibles».
DEVONSHIRE (DUQUESA DE). Última de las seis inverosímiles hermanas Mitford (dos de las cuales no eran tan pintorescas al haberse adherido al fascismo). Esas Bright Young Things que enloquecen a la alta sociedad masculina del período de entreguerras comparten una cierta belleza con un gran sentido de la réplica. Deborah, llamada Debo, fue descubierta tardíamente por el gran público gracias a sus amables crónicas sobre jardinería en un periódico inglés antes de que empezaran a alabarla algunos esnobs, adeptos al segundo grado, debido a su total indiferencia por el destino de la literatura y su —no menos total— desconocimiento de la obra de su hermana Nancy, que la duquesa consideraba «demasiado intelectual», tal como confesaría a unos atentos visitantes en su casa de Chatsworth.
Gaignault, Fabrice, Diccionario de Literatura para Esnobs y (sobre todo) para los que no lo son [Dictionnaire de Littérature à l'usage des snobs], Impedimenta, Madrid, 2011. Traducción de Wenceslao-Carlos Lozano, prólogo de José Carlos Llop e ilustraciones de Sara Morante. Cartoné con sobrecubierta en vivos colores, 256 páginas.